sábado, 15 de diciembre de 2012

Dean Smith, el maestro de Dios



“Esta noche Dios se ha disfrazado de jugador de baloncesto”. Esas fueron las palabras del gran Larry Bird tras enfrentarse a Jordan en un partido de playoffs y ver cómo tras dos prórrogas anotaba 63 puntos. Lo que quizá no recuerde tanta gente es que el de Brooklyn se fue con un rebote enorme del Garden, pues su equipo pese a su heroicidad había palmado. Pero ésta no es la historia del mejor humano que haya pisado una cancha de baloncesto, sino la del centro educativo donde se formó, la Universidad de Carolina del Norte, y la de su maestro, educador y entrenador, Dean Smith.

Pongamos en boca de Michael la trascendencia del técnico “Si hay una persona realmente culpable de lo que me ha pasado ese es el Coach Smith. El formó al jugador y al hombre que soy. Todo cuánto me ha ocurrido dentro y fuera de la cancha tiene que ver con Dean Smith de una manera u otra”, “Para mí es como un padre. Él me enseñó a amar el baloncesto”, “Todos comentaban que me retenía excesivamente, bromeaban diciendo que era el único que podía mantenerme por debajo de veinte puntos, pero él me enseñó el juego; la importancia de lo básico y cómo aplicarlo a mi capacidad individual e hizo de mi un jugador completo. Cuando llegué a la NBA contaba con los cimientos que me permitían trabajar y construir. Sabía cómo aprovechar lo aprendido”. Siempre se dirigía a él de usted y al abandonar tras el tercer año la universidad se comprometió con el Coach a regresar al final de su primera temporada en los Bulls para licenciarse en Geografía. En Carolina, Jordan sólo era Michael y cada verano retornaba a su Campus para jugar pachangas con sus amigos. Como casi todos eran estrellas profesionales las gradas se poblaban de un público que disfrutaba de auténticos partidos de All Star en las que a nadie le gustaba perder. Dean Smith podría presumir de muchos records, victorias o hazañas, pero seguramente del que se siente más orgulloso es el que establece que el 96% de los jugadores que pasaron por sus manos se graduaron en alguna carrera universitaria.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Los Globetrotters vienen de ... Canarias



Se viene a pensar que los Globetrotters vienen de Estados Unidos, son altos y negros. Nada, no se lo crean, no es cierto. Se mueven en guagua. Son blancos, delgados, hablan de usted, brotaron en las Islas Afortunadas y son dos, uno canarión y otro chicharrero. Uno  es del “Cuéntame”, vivió la época Yeyé y la Movida, el otro deslumbra en el siglo XXI, en la era de las redes sociales. Simpáticos, extrovertidos, de sonrisa permanente.  Jugones, la delicia de la grada, la taquicardia de los entrenadores.  Equilibristas en el alambre. Prestidigitadores de ensueño. Magos de alta escuela. Capaces de no dar una a derechas y despertar un signo de admiración con un pase que vale la entrada. Son dos genios. Esta es la historia de Carmelo Cabrera y Sergio “el Chacho” Rodríguez.

Si se quiere esta película tiene dos versiones, la original, Chicago años 20, interpretada por un grupo de negros que en sus inicios amenizaban los descansos de una conocida sala de baile, y la doblada al castellano por dos actores de primerísima línea, dos magos de la escena, que ha llegado hasta la actualidad.


domingo, 11 de noviembre de 2012

La extraña pareja



Éste es el título de la divertidísima película que en 1968 popularizaron dos genios de la comedia y el humor, Jack Lemmon y Walter Mattau. La idea original es del hilarante Mel Brooks y recoge sus experiencias al compartir piso con un amigo tras su primer divorcio. La difícil convivencia pasó primero por el teatro de la mano de Neil Simon para luego convertirse en película de referencia obligada, dirigida por Gene Saks y brillantemente protagonizada por el singular dúo.

Estos días ha levantado el telón la nueva temporada de la NBA. En España el regalo es de pago y viene cuidadosamente envuelto por Canal +. Su formato es ameno, atractivo y atrevido. Han lanzado incluso un lema de lo más original que invita a su seguimiento a pesar de los horarios “Dormir es de cobardes”. Su joven equipo de comentaristas y narradores transmiten ilusión, vastos conocimientos y diversión. La cadena del Grupo Prisa encontró un filón en los noventa al juntar a dos periodistas tan dispares como el inclasificable Andrés Montes y el genuino Antoni Daimiel.

De orígenes, generaciones y caracteres absolutamente diferentes, nada hacía presagiar que el producto saliera tan redondo, pero desde el principio las excentricidades de Andrés casaron a la perfección con los profundos y atinados comentarios de Antoni. Se han cumplido tres años del aniversario del fallecimiento de Montes y me ha parecido justo recordar a dos monstruos de la comunicación desde el exceso o la contención de cada uno.





viernes, 26 de octubre de 2012

La vuelta de Don Alejandro




Otro a sus años (aunque no lo crean va a cumplir 66 tacos) y con su pasta estaría disfrutando de un cómodo retiro, viendo los toros desde la barrera, pero al señor García Reneses le va la marcha, tiene la droga del basket metida en el cuerpo y ha retornado a las canchas a orilla del Guadalquivir, tras un maquiavélico fichaje, con la salida en verano de Joan Plaza hacia Kaunas y el presumible ascenso de su segundo, el muy válido Diego Ocampo. Al final, o quizá calladamente desde el principio, la junta directiva sevillana decidió que el madrileño ocupara el banquillo cajista este año. Vuelven los caramelos de miel y limón a la ACB.
                                                           
Así  que como estamos de enhorabuena repasaré la trayectoria del que sin duda ha sido el mejor y más innovador entrenador español de baloncesto los últimos treinta años. Sí, antes de que lo diga nadie, ya sé que no ha ganado la Copa de Europa, pero es el más laureado (con el permiso de Lolo Sainz) de los técnicos españoles de la época, a unos cuantos cuerpos del resto.

martes, 2 de octubre de 2012

Landeira, la pionera




Nunca he entendido a los árbitros.

Me explicaré. Quiero decir, no sé lo que alguien tiene que tener en la cabeza para meterse en ese mundillo. El mejor es el que pasa desapercibido, al regular lo insultan y al malo incluso lo llegan a agredir. Son el parapeto, la excusa fácil de entrenadores y jugadores y el desahogo de los aficionados. Por una vez que te felicitan, te increpan diez. Dividen a los hinchas; unos se decantan por faltar a la madre del trencilla, otros se acuerdan del padre. En muchos casos, las descalificaciones se originan incluso antes del comienzo del partido. Tienen un efecto devastador entre algunos; es verlos aparecer y ponerse malos. Me contaron que en la inauguración de cierto estadio de fútbol navarro un espectador, bajo los efluvios del alcohol, cuando el colegiado dio el pitido inicial gritó a todo pulmón: ¡Pero qué hostias pitas!

Sin ánimo de parecer pretencioso creo que es un problema de educación y cultura deportiva. Sin árbitro que medie no hay partido. Se trata de un deportista más, a su manera un tanto masoca, pero primordial e indiscutible. Y los hay muy buenos (el nivel del colectivo en España está entre los mejores de Europa), regulares y malos, como en cualquier otro deporte o ámbito de la vida. Y los mejores pitan a los más dotados, a la ACB, y los más flojos pitan a los jugadores y equipos de menor nivel en competiciones federadas, escolares y municipales. Cometen errores porque por ahora son humanos. Y así hay que entenderlo y hacérselo comprender a chicos y padres.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Un historia de patio



Corría el año 81. En febrero España se había llevado el susto padre. El día 21 unos guardias civiles habían entrado en el Congreso en nombre de la Patria y habían intentado dar un Golpe de Estado.

El mundo no daba para sobresaltos, el  13 de mayo, un fanático religioso, Mehmet Ali Agca, pretendió asesinar de un disparo a corta distancia al Papa Juan Pablo II mientras éste saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro. A mi abuela Juana, que era una castellana recia, dura como el pedernal, casi la da algo. ¡Joder con la movida de los ochenta! 

Como todos los años en septiembre daba inicio el curso escolar y en un colegio de Madrid, el Claret, comenzaban las clases y por ende la temporada deportiva. El centro, ubicado junto al edificio de Torres Blancas en pleno distrito de Chamartin, era por volumen de alumnado uno de los más grandes de Madrid. Toda la clase media del popular barrio de la Prospe ahorraba sus buenas pesetas para que los curas dieran a sus hijos una buena educación. Por entonces era un colegio de pago para chicos. Ahora es concertado y mixto.

En cuestión de deportes era conocido por el judo, la gimnasia (Fiyo Carballo impartía clases en la segunda etapa de la EGB y del colegio salieron un montón de campeones de España que luego acudieron a los Juegos Olímpicos) y el baloncesto.

domingo, 2 de septiembre de 2012

¡Qué altos son!



Hace ya unos cuantos años, a mediados de los ochenta, el concejal o responsable de deportes de uno de los ayuntamientos de la sierra madrileña que tenía un conocido en el Real Madrid, se emperró en que los juveniles fueran a jugar un partido a la localidad. Una vez cuadradas las agendas, y para facilitar el desplazamiento, propuso al club recoger a los chicos y entrenadores en el Santiago Bernabeu. El día acordado, un sábado por la mañana, se presentó con un autobús acompañado de otros tres miembros del consistorio. Los chavales fueron subiendo al autocar y los cuatro se sorprendieron de la altura y fuerza de los mismos. Como el viaje iba a durar alrededor de una hora y el interior del vehículo era muy cómodo, decidieron echar una partidita de mus. En la segunda mano, uno de ellos, después de cortar, lanzó el siguiente comentario:

-          ¡Qué altos son!
-          Normal, tú. Qué quieres, son del Madrid, y a éstos los han alimentado mejor que a nosotros- sentenció el cabecilla. Y ahí quedó la cosa.

martes, 21 de agosto de 2012

Il monumento nazionale




Cuando lea esto algún amigo mío me dirá que estoy tonto o que se me ha ido la chaveta, pero echo de menos a la selección italiana en las últimas competiciones internacionales de baloncesto.  Su orgullo y calidad la reconozco en una Argentina ya mayor, pero siempre competitiva. Los apellidos de su quinteto titular, Prigioni, Scola, Ginóbili, Delfino y Nocioni, sugieren su ascendencia transalpina y su modo de comportarse en cancha hace que el albiceleste de sus camisetas se tiña cada vez más azzurri.

La vieja y bella Italia no pisa un podio desde los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004, tras caer en la final ante la mejor Argentina de la historia, que en semifinales se deshizo del combinado NBA norteamericano. Desde entonces o ha faltado como en los Juegos de Pekín o Londres o no ha pasado del noveno puesto. Lamentable para un país con su tradición y con tres jugadores en la mejor liga del mundo, Gallinari, Belinelli y Bargnani (flamante nº1 del draft). Sería largo y tedioso analizar las causas del fracaso: Lega poco competitiva, desplome económico de sus ciudades y equipos representativos (Bolonia, Varese, Caserta, Milán), falta de carácter o compromiso de sus mejores jugadores, evaporación de los jugadores de clase media (antes Premier, Sacchetti, Villalta, Magnifico, Pittis, Costa, Vecchiato, Gilardi, Binelli etc…) que tanta intensidad aportaban, ausencia de bases que lleven con mano firme al bloque (añoro a Marzorati y recuerdo a Brunamonti y al certero Gentile), de pistoleros del calibre de Antonello Riva (qué duelos con Epi) o Carlton Myers, o de hombres altos de la versatilidad de Fucka o del carácter ganador de Meneghin.

Ahí me detengo y profundizo, en el gran Dino. Su historia es la más longeva del baloncesto mundial, con permiso de Darryl Middleton que a sus 46 años es pretendido por el Alicante. Llegó un momento en que el baloncesto pareció embalsamarlo. Corrió la leyenda de que los dos dinosaurios del deporte italiano, el portero de la Juve, Dino Zoff, y el baloncestista Dino Meneghin, había hecho un pacto con el diablo (en el caso de nuestro personaje tenedlo por seguro) para alargar su vida deportiva. Pasaban los años y éste seguía compitiendo en una especie de transmutación biológica, de chaval se manifestaba como un veterano y de viejo parecía un chaval. Compartió cancha con tres generaciones. Cumplió 28 temporadas en la élite, tantas que llegó a jugar contra su hijo.


viernes, 3 de agosto de 2012

Coach Obradovic, el coleccionista




El tiempo da y quita razones y veinte años es plazo más que suficiente para analizar la trayectoria de un profesional. La historia de Zeljko Obradovic da mucho de sí, tanto como el guión de una buena película en Hollywood. Tiene éxito, muchas horas de trabajo y una pizca de suerte.

Transcurridas dos décadas la opinión generalizada le sitúa como el mejor entrenador del baloncesto europeo actual, pero tirando de hemeroteca el serbio podría echarse unas risas con las críticas que sobre su trabajo se han vertido.

Como de todo hay, trataré de ser lo más riguroso posible con los hechos e ir dando una visión subjetiva (lo más objetiva posible) del personaje.

sábado, 21 de julio de 2012

Un Ángel Caído



Para bien o para mal es de los que no deja indiferente. Siempre le han señalado con el dedo. Ha acaparado focos, portadas, las críticas más virulentas y los elogios más exagerados. Su accidentada vida personal, su baloncesto retador, su verborrea arrogante, su enfrentamiento con los poderes establecidos, su modo de vestir, sus tatuajes, sus compañías, sus leyendas urbanas. Allen Iverson es La Respuesta, The Answer, como le apodan en Estados Unidos, donde siempre ha figurado en la lista de sospechosos habituales. Para unos un chulo, un matón, para otros un enorme jugador de baloncesto.

viernes, 15 de junio de 2012

La leyenda de El Botón Sánchez


Ni el mismo sabía por qué le llamaban así. Cuando alguien quería enterarse de dónde provenía su apodo él, hermético, encogía los hombros, miraba para otro lado y murmuraba: algún pringao me lo pondría en un partido.
Unos decían que vendría por lo pequeño, ni calzado superaba el 1,75. Otros siempre le veían botando una pelota, era su yo-yo, su amuleto particular. Vete a saber. Sobre él se contaban tantas historias que era imposible discernir las reales de las inventadas. Su amigo Rai recordaba muchas de ellas. Él no las negaba, simplemente pasaba de ellas con aire indolente.
Tímido, retraído, gastaba su tiempo en tres cosas: escuchar heavy, jugar al baloncesto y desvivirse por la Sole, su madre.

jueves, 31 de mayo de 2012

¿Capital Europea del Baloncesto?


Si un día la FIBA tuviera a bien establecer la capital europea del baloncesto varias ciudades podrían quedar postuladas a tal honor. En Croacia, las bellas Zagreb y Split. La moderna Tel Aviv en Israel con su Maccabi en la antigua Mano de Elías. Atenas donde  mal conviven Panathinaikos y Olimpiacos. La fría y enorme Moscú donde se decía que los espectadores acudían a ver los partidos como el que iba a la ópera. Las históricas Varesse con su Ignis o Mobilgirgi, la rica Milán, la universitaria Bolonia (la “grassa” o gorda como la denominan los italianos por lo bien que se come), gobernada tradicionalmente por  el Partido Comunista, Cantú o la coqueta Siena, en la bota de Italia. Badalona con su Penya, Madrid o Barcelona en la Península Ibérica. Todas ellas tienen en común tradición y títulos, con equipos que se han alzado con el cetro de campeón europeo, salvo la toscana Siena que ahora aglutina todos los trofeos del basket trasalpino.
En mi opinión, para visitar la meca del baloncesto europeo habría que viajar a Belgrado. Hace unos meses, ví por casualidad uno de los pases del entretenido programa “Españoles por el Mundo”, donde Jordi Sampietro, antiguo entrenador que había llegado allí cinco años antes, contaba que había creado una empresa Belgrado Basketball. Por esas mismas fechas, Fernando Martin, redactor de Gigantes, había profundizado en el tema con un magnífico reportaje. Jordi y su empresa lo abarcaban todo. Desde llevar a sus clientes a contemplar partidos de profesionales o de chavales, a presenciar o a participar en entrenamientos o en campus, o a dar la posibilidad a equipos de entrenar o jugar contra rivales locales. Hablaba con pasión de las canchas sagradas del Estrella Roja, Partizán o Zelenik y estimaba como incomparable el ambiente de la sala Pionir. Decía el gran José Ajero en una reciente retransmisión de partido de play offs de la NBA en Canal + que le gustaban los pabellones con “sabor a jamón serrano”, con aire de escuela añeja y olor a gimnasio de boxeo. Seguro que Jordi en su tour te muestra alguno que te transporta a otro tiempo. Basket  en vena, por los cuatro costados. Históricamente la capital serbia reclamaría para sí el supuesto galardón.
Si el honor se estableciera cada año no me cabe duda de dónde iría a parar el premio en éste, a Vitoria-Gasteiz.



domingo, 6 de mayo de 2012

Una mente maravillosa


Es el título de la cinta que en el año 2001 obtuvo el Oscar a la Mejor Película, además de otros tres galardones. Dirigida por Ron Howard y brillantemente interpretada por  Russell Crowe está basada en la vida del matemático John Forbes Nash, Premio Nobel de Economía en 1994 por su aportación a la Teoría de los juegos y los procesos de negociación. Nash se presentó en Princeton, la universidad con más premios Nobel del mundo, con una carta de recomendación que únicamente recogía una frase: “Éste hombre es un genio”. Cuando se graduó, empezó a trabajar para la RAND, organismo perteneciente a las Fuerzas Aéreas de los EE.UU dedicado a la investigación estratégica durante la Guerra Fría. En 1958 se le diagnosticó esquizofrenia. Se pensaba constantemente perseguido y, tras permanecer internado durante meses en varios hospitales, logró ignorar sus alucinaciones para volver como profesor a la universidad. Sus teorías han contribuido de manera determinante en las negociaciones comerciales, en las relaciones laborales y hasta en la biología evolutiva y en la actualidad se siguen aplicando.
Nuestro Nash, el del baloncesto, nació en Johannesburgo a un año de entrar en el último cuarto del siglo XX y también es una cabecita maravillosa y clara dentro y fuera de la cancha.


domingo, 29 de abril de 2012

No nos lo podemos perder

Marta y Fran se conocieron el primer día de instituto.
Ella, fiel a su costumbre, había llegado pronto. No quería llamar la atención. En el pasillo repasó las listas y comprobó que por apellido, García García, qué original, iba a pertenecer a 1º A. Un rótulo sobre la última puerta al final del pasillo indicaba el acceso al aula. No conocía a nadie. Todo era nuevo para ella. Había cursado toda la EGB en el colegio de monjas, San Ramón y San Antonio, anejo al Colegio Alemán, que se encontraba muy cercano a su casa. Como con su hermana mayor, sus padres decidieron que con catorce años sería bueno que hiciese el bachillerato en un centro público de prestigio, el Ramiro de Maeztu. La grata experiencia con la primera de sus hijas les había animado, pese a la oposición de la pequeña que no quería abandonar ni su cole ni por supuesto a sus amigas.
Un saludo breve dio paso a una conversación intrascendente con dos de sus nuevas compañeras que indagaron sobre su procedencia y averiguaron que el verano lo había pasado con su familia en la casa de Calpe.
Cuando la tutora, la profesora de Historia del Arte, iba a entrar en el aula observó que un chico moreno con el pelo al uno, espigado y fibroso que llegaba sin aliento con el tiempo justo le cedía cortésmente el paso, para luego tomar asiento dos pupitres delante del suyo. Enseguida se dio cuenta de que el chaval tenía tirón. Chocó las palmas con los de alrededor, recibió un par de collejas cariñosas y le tantearon con preguntas, ¿qué pasa Frankie? ¿qué tal las vacaciones? ¿has crecido, no?
Hasta el primer descanso Francisco Aguilar no reparó en la chica pelirroja que desde sus grandes ojos color chocolate derretido le observaba tímida. Cuando a media mañana el timbre anunció la hora del recreo se acercó a ella decidido:
-          Hola soy Fran ¿y tú?
-          Yo Marta y soy nueva.
-          Pues bienvenida. Ya verás cómo te va a gustar el instituto.
Javier Alegre, un chico argentino  de aire despistado que durante las primeras horas se había sentado a la derecha de Fran interrumpió la conversación:
-          Vamos tío, que luego nos quitan la cancha.
-          Perdona Marta, pero me tengo que marchar. Luego te veo. – se disculpó Fran.
Cuando ya se iban, Fran se giró y señaló a su amigo:
-          Éste maleducado es Ale y es un boludo bastante majo- casi gritó Fran, que al poco recibió un pescozón.
-          Pues encantada – respondió sonriente mientras los veía alejarse.
La misma rutina se repetía durante años. La pachanga del recreo era sagrada y había que llegar pronto para coger campo. A veces, si los partidos eran de nivel, se paralizaba el patio y la gente dejaba de jugar para ver a los buenos que, a pesar de que lo tenían prohibido por sus entrenadores, jugaban en Mini, en canastas pequeñas. Algunos de ellos todavía recuerdan hoy, ya profesionales, aquellos como los mejores partidos de su vida.

lunes, 9 de abril de 2012

Los Balcanes y El Negro




La guerra
Desde tiempos inmemoriales el sureste de Europa ha sido escenario permanente de conflictos. El crisol de etnias, culturas y religiones ha mezclado mal, muy mal.
La Primera Guerra de los Balcanes, que tuvo lugar en 1912 y 1913, entre la Liga Balcánica (Serbia, Bulgaria, Montenegro y Grecia) y el Imperio Otomano, culminó con la derrota turca y derivó en la Segunda por las desavenencias de los vencedores. Serbia, y posteriormente Montenegro, Rumania y el Imperio Otomano, declararon la guerra a Bulgaria que finalmente claudicó. Los tratados de paz sucesivos rebajaron el peso geográfico y económico de turcos y búlgaros en el área y consolidaron un estado Serbio más poderoso, aumentando los recelos del vecino Imperio Austro-húngaro. El asesinato en Sarajevo del heredero al trono, el Archiduque Francisco Fernando de Austria, dio lugar al inicio de la Primera Guerra Mundial.
Durante la Segunda Guerra Mundial las fuerzas del Eje otorgaron el mando de la zona a una organización fascista croata, la Ustade, a la que combatió y venció la  milicia serbia Chetnik. Se formó la República Federal Socialista de Yugoslavia con seis repúblicas regionales (Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia) y dos provincias autónomas (Kosovo y Metohija y Vojvodina) bajo el mando del General Tito y la atenta mirada de Rusia.
La caída del Muro de Berlín en noviembre de  1989 supuso el final de la Guerra Fría y el desmoronamiento de los distintos regímenes comunistas en Europa del Este.
Los deseos de secesión de las dos regiones más prósperas del norte de Yugoslavia, Eslovenia y Croacia, chocaron frontalmente con las pretensiones centralistas de la Serbia de Milosevic. El advenimiento  de la guerra era un hecho.
El corazón del país se agrietó en cuatro frentes principales: Eslovenia con la Guerra de los Diez Días (26 de junio a 6 de julio de 1991); Croacia, desde el 31 de marzo de 1991, y Bosnia, desde el  6 de abril de 1992, en ambos casos hasta los Acuerdos de Dayton del 14 de diciembre de 1995; y Kosovo, desde enero de 1998 hasta junio de 1999.
En su conjunto el conflicto fue el más sangriento ocurrido en el Viejo Continente desde la Segunda Guerra Mundial. Entre 130.000 y 200.000 muertos y millones de personas desplazadas de sus hogares. Genocidios, crímenes de guerra, barbarie. En los albores del siglo XXI, en una sociedad que se autodenomina desarrollada, es incomprensible e imperdonable.

domingo, 25 de marzo de 2012

Sin curro no hay paraíso

“ La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando “ Pablo Picasso.

En los años 80 Olga Viza presentaba un programa de deportes, Estadio 2, en la segunda cadena de Televisión Española. Los lunes por la tarde, a lo largo de una hora, nos acercaba a través de dos o tres reportajes a la cara más humana del deporte. Más adelante el espacio cambiaría de día y hora de emisión e incluso de formato para dar paso a las retransmisiones en directo del fin de semana.
No por repetida la fórmula ha dejado de funcionar hoy. El Informe Robinson propone cada mes un enfoque diferente de la actualidad deportiva con personajes mediáticos o anónimos como protagonistas.
Me cae bien el inglés. Si fuera el alienígena de la desternillante novela de Eduardo Mendoza, Sin noticias de Gurb, que aparece en el Planeta Tierra bajo la apariencia de Marta Sánchez, habrían de buscarle en la Bahía de Cádiz frente a una cerveza y una ración de chocos. Seguro que caería allí. Cuenta muy gracioso, como entre su padre y él buscaban sin éxito ( no había Internet ) dónde estaba ubicada la ciudad de Osasuna cuando se enteraron de que iba a jugar  en España o cómo intentó convencer al entrenador Zabalza para que trasladara a las tardes los entrenos de los lunes. En las Islas se tiene la “ sana “ costumbre de salir a celebrar los triunfos o a ahogar las penas de las derrotas después de los partidos.
El especial que el programa dedicó a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 bajo el título “ Ahí empezó todo “ es un excelente recorrido por el evento que cambió el panorama de nuestro deporte.

sábado, 17 de marzo de 2012

Una de bancos y basket


Aplaudo las declaraciones en Gigantes estos días del Director de Comunicación de Endesa, Alfonso López. Habla de valores compartidos, de trabajo en equipo, de esfuerzo, de éxito, de espíritu familiar y de inversión, que no de gasto. Mediada su primera temporada se muestra muy satisfecho con el impacto social que ha supuesto el mecenazgo y presume del orgullo que los trabajadores de la compañía sienten por el mismo.  Su tono transmite pasión por el deporte e incertidumbre por el vencimiento del actual contrato televisivo. Cree esperanzado que la Liga se hará más fuerte. Veremos. De momento, en la ACB todavía se siguen frotando los ojos con la llegada de la eléctrica. Cuando a primeros de julio se iniciaron los contactos, pensaban en un colaborador y alucinaron con la propuesta del cambio de denominación a Liga Endesa, el patrocinio principal de la competición y el maná a razón de cinco millones de euros por año. Hago memoria y me viene a la mente la historia de Cajamadrid y su relación con el deporte de la canasta en los años ochenta.




domingo, 11 de marzo de 2012

Recordando llego al presente


Reseña Juan Palomo en El Cultural de El mundo el fallecimiento de una actriz argentina, Lydia Lamaison, y se queda con dos de sus lemas que también hago míos en un singular carpe die:  “No hay que aferrarse al pasado” y “ Al futuro prefiero esperarlo”.

Si lo extrapolamos al parquet, al terreno del basket, algunas pinceladas podrían arrojar algo de luz a la dura realidad económica en la que nuestro deporte se encuentra instalado.

Los recuerdos nos delatan.

Dí mis primeros pasos como aficionado al baloncesto de élite en la antigua Ciudad Deportiva Blanca. Empecé a afeitarme para engañar a los porteros y acceder al recinto con entrada para menor de catorce años. Era extremadamente delgado, tardé en dar el estirón, pero la incipiente pelusilla iba ganando terreno y amenazaba con llegar a mostacho.  En casa la paga no daba para mucho, con lo que  o entraba como niño o me quedaba en la calle. Había tres puertas, no muy separadas la una de las otras, y más de una vez después de un primer rechazo me tuve que dirigir, con mucho disimulo y mayor canguelo, a los otros dos accesos para pasar. Durante casi dos años lo logré.

viernes, 9 de marzo de 2012